CRESPUSCULO
(ANOCHECER)
Sé está muriendo el día;
el cielo, antes azul, extiende
su mágica capa de estrrellas;
confundido con las okas, a lo lejos,
se escucha a una fuentecilla canturrear
su eterna y alegre canción.
El aire viene perfumado
con calidos aromas
a romero, yodo y azahar
mientrás que, en la fresca hierba,
un coro de cigarras y de grillos
le están rondando a la luna.
Todo es paz,
todo tranquilidad,
todo es silencio;
que solo lo rompe
el rasgueo de una guitarra
que bordonea en las sombras

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